Bienestar estudiantil
La salud mental de niños y adolescentes no depende únicamente de lo que ocurre cuando enfrentan un problema. También se construye a través de experiencias cotidianas que les permiten relacionarse, descubrir nuevos intereses, aprender a manejar sus emociones y encontrar espacios para descansar.En este proceso, la familia cumple un papel importante. Compartir tiempo juntos, conversar, practicar actividades físicas y establecer hábitos saludables son algunas de las experiencias que pueden contribuir al bienestar emocional de nuestros hijos. Para Marisol Bellatín, especialista en psicopedagogía de Innova Schools, la educación emocional no debe entenderse únicamente como aprender a identificar emociones como la alegría, la tristeza o el enojo. “Implica desarrollar herramientas para relacionarnos mejor, enfrentar situaciones difíciles y cuidar de nuestro propio bienestar”, agrega.A continuación, compartimos algunas recomendaciones que pueden poner en práctica en familia.1. Encontrar actividades alternativas que disfrutePracticar un deporte, leer, cocinar, dibujar, bailar, aprender algo nuevo o realizar actividades al aire libre puede ser mucho más que una forma de ocupar el tiempo.Estas experiencias permiten que los niños y adolescentes descubran intereses, desarrollen nuevas habilidades y encuentren espacios de expresión. Además, actividades de este tipo enseñan a enfrentar desafíos, trabajar en equipo y manejar situaciones como la frustración o la derrota.Si bien no todos disfrutan de las mismas actividades, es importante que se les permita explorar y descubrir aquello que realmente les interesa, sin convertir cada momento libre en una obligación.2. Espacios que prioricen la interacción familiarLa comunicación no siempre tiene que ocurrir en una conversación formal. Muchas veces, los momentos cotidianos son los que permiten generar una mayor cercanía.Una comida en familia, una caminata, un juego o una actividad compartida son oportunidades para conversar sobre cómo estuvo su día, qué les preocupa o qué cosas están disfrutando. Preguntarles cómo se sienten y prestar atención a lo que quieren expresar contribuye a construir relaciones de confianza.Lo importante es que niños y adolescentes sepan que tiene adultos con disposición a escucharlos. 3. Fomenta las relaciones con otras personasLas habilidades emocionales también se desarrollan cuando aprendemos a convivir. Jugar con otros niños, practicar un deporte de equipo, participar en actividades grupales o compartir tiempo con amigos permite aprender a escuchar, colaborar, respetar diferencias y resolver conflictos.“Estas experiencias también pueden ayudarles a construir redes de apoyo y a sentirse parte de un grupo humano que los cobija”, explica la especialista Marisol Bellatín.Desde casa, podemos acompañarlos para que valoren la importancia de las relaciones saludables.4. Uso saludable de la tecnologíaLa tecnología ya es parte de la vida de niños y adolescentes y puede ofrecer espacios para aprender, entretenerse y relacionarse. Sin embargo, es importante evitar que reemplace otras experiencias necesarias para su bienestar, como el descanso, la actividad física o la convivencia con familiares y amigos.Pasar mucho tiempo frente a las pantallas también puede afectar las rutinas de sueño. Por ello, establecer momentos libres de dispositivos, especialmente durante las comidas o antes de dormir, puede ayudar a construir mejores hábitos. Conversar y establecer acuerdos sobre cómo y cuándo utilizar la tecnología es la base.5. Cuidar el propio bienestar es importanteAsí como enseñamos a los niños y adolescentes a cuidar su salud física, su integridad o mantener hábitos de higiene, es necesario prestar atención a su bienestar emocional.Esto implica reconocer cuándo descansar, identificar situaciones que les generan estrés o malestar y encontrar estrategias para sentirse mejor. También es importante que comprendan que pedir ayuda no es una señal de debilidad. Si una situación afecta de manera persistente su estado de ánimo, buscar el acompañamiento de un adulto o de un profesional puede ser necesario.