Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo de los niños. El ingreso a la Educación Inicial debe realizarse a partir de los 3 años, respetando los ritmos de maduración y desarrollo propios de la infancia. Según especialistas del sector, habilidades esenciales como el lenguaje, la autorregulación emocional, la atención y la convivencia social se desarrollan progresivamente y requieren experiencias adecuadas para consolidarse de manera saludable.
Por ello, el Ministerio de Educación (MINEDU) señala que, cuando los niños ingresan al colegio en la etapa adecuada, muestran mayor seguridad emocional, una mejor adaptación a las rutinas escolares y una mayor disposición para aprender. Asimismo, permanecer el tiempo necesario en el nivel inicial permite fortalecer las competencias que serán clave para su desempeño en primaria y a lo largo de toda su trayectoria escolar.
Más que una preparación académica, la educación inicial permite que los niños desarrollen confianza, aprendan a relacionarse con los demás, expresen sus emociones y descubran el mundo a través de la exploración y el juego.