Cada día nuestras decisiones impactan en el planeta: cuando elegimos qué comprar, cómo utilizamos los recursos o qué hacemos con aquello que dejamos de usar.
Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de ese impacto. Frente a esta realidad, la educación ambiental es una necesidad para generar cambios que trasciendan el aula. Un enfoque que integre la sostenibilidad como un eje transversal en el modelo educativo es la mejor forma de generar valores que se conviertan en un estilo de vida y desarrollo, en el campo laboral, familiar y cotidiano.